LA RECUPERACIÓN DE ELI
Hay historias que sobrecogen a cualquiera. Tal es el caso del monstruoso encarcelamiento de Elisabeth Fritzl durante 24 años a cargo del chiflado de su padre (más que hacerle estudios psicológicos, ¿alguien puede mirarle la cara para ver que el hombre está para que lo encierren?). Esto ha dejado los 8 años de reclusión de Nastascha Kampusch en un simple fin de semana en casita sin ir a la Martin’s.
¡24 años! Lo que sería un periodo ideal para cualquiera de nosotras para ponernos al día de toda la actualidad musical que nos invade, ha sido un calvario para la pobre muchacha, que a parte de dedicarse a las tareas propias del hogar y a cuidar del mogollón de hijos que el cabrón del padre le ha hecho, solamente ha podido ver la televisión, pero no Telecinco, por lo que es muy probable que la chica ande un poco desubicada. Está claro que con nuestra cadena amiga, MTV, VH1 y Canal 9 otro gallo le hubiera cantado.
Al tener fe ciega en todo lo que proviene de ese contrastado rotativo que es “The Sun”, mis teorías que apuntaban a que Elisabeth era una muchacha de su casa, mejor dicho de su sótano, se han ido al traste. Y es que la pobre ha confesado que lo que más le gustaba en este mundo era salir por ahí (como a Jarvis, otra a la que la casa se le cae encima). Mucho es el terreno que le queda por recuperar en ese sentido, y más teniendo en cuenta que ya no debe tener amigas al llevar más de veinte años sin contestar los SMS de éstas. Todas sabemos lo que jode que no te contesten los mensajes y la excusa de “es que el cerdo de mi padre me ha tenido en un sótano encerrada veinte años pariendo como una coneja” no suele colar en nuestros círculos más próximos.
Desde aquí expreso mis ganas locas por conocer a la muchacha y poder departir con ella tranquilamente de lo divino y lo humano, y opino que su recuperación psicológica debe apoyarse en tres pilares fundamentales:
- El primer paso es hacerle comprender que el mundo, a pesar del hideputa que tiene por padre, continúa siendo un lugar hermoso y que Cher sigue en activo. No estaría mal darle una vuelta por Las Vegas para que pudiera ver el fantástico espectáculo de la diva en el Caesar’s Palace, del que nos empiezan a llegar documentos y noticias impagables como que se viste de gitana para interpretar “Half-breed”.
- Teniendo en cuenta que Elisabeth fue encerrada en agosto de 1984, la pobre se quedó en “The first album” de Madonna. Unos meses más y al menos hubiera llegado al “Material girl”. Como cabe la posibilidad de que piense todavía que la Madre es negra, hago un llamamiento para que el “Sticky and Sweet World Tour” haga una merecida parada en la localidad austíaca de Amstetten. Ya que nos están mareando con las fechas, que sea por una buena causa. Madonna se podría apuntar también un buen tanto si recuperara el “Rescue me” para el directo.
- Y por último, hablarle del fenómeno de una niña que contaba solamente con dos añitos cuando ella fue encerrada y que con el paso del tiempo se ha convertido en “The legendary Miss Britney Spears”. Si con esto no se anima (cosa que dudo), es que el tema está mal, muy mal.
Y, por cierto, que nadie le deje escuchar lo nuevo de Coldplay, a ver si le va a dar por encerrarse otros 24 años…
¡Ánimo, Eli!