DIÁLOGOS DE MADRID (15)
Marisol Isombra: Por fin domingo. Lo que esperábamos que fuese ya el descanso después de dos días sin parar, resultó ser al final un subidón de cuidado.
Mercedes Piporre: Sí, el último subidón, y el más heavy.
M.I.: El día, sin embargo, fue tranquilito.
M.P.: Sí, comimos un menú, compramos en la Fnac, hicimos la siesta, cenamos en el Vip’s…
M.I.: Sí, yo me compré el primer álbum de Digital21, un recopilatorio de Susurrando y otro single de la Terre para regalar.
M.P.: El evento del día empezaba a las 23 en la plaza del Rey.
M.I.: Sí, el segundo concierto de La Prohibida en tres días. Después de comer los fantásticos sandwiches del Vip’s y empezar ya a cervecear, nos fuimos para la plaza del Rey.
M.P.: Otra plaza en las periferias de Chueca que también se convertiría en entrañable. Mira la foto que le saque al escenario vacío.
M.I.: Bueno, es que un escenario con un laguito delante es algo inaudito, pero quedaba tan bonito. Esperando a La Prohibida, que se retrasó un poco, ya empezábamos a ir algo chispas, una cerveza detrás de otra.
M.P.: Recuerda que nos dijo que había venido en metro, y que esos días estaba colapsado el tema.
M.I.: Ah sí. Una travesti en metro. Bueno, hay que transmitir que fue, sin duda, el mejor concierto que hemos visto de ella. Estuvo realmente increíble.
M.P.: Desde luego, el escenario y las circunstancias hacían que todo fuera muy acojedor y cercano. Y ella, que ya estaba hasta los cojones de tanto Europride, estaba ya de vuelta de todo, pero a la vez como muy entregada.
M.I.: Nos empezó diciendo que lo del Europride estaba muy bien, pero que ya estaba un poco cansada de ser gay…
M.P.: Estuvo sembrada. El cansancio hacía que estuviera más ácida que nunca. Hasta enlazó su tema “No busques compañía” con su estado físico y acababa cantando “De nada serviría… De nada serviría no tener ganas…”.
M.I.: O se dirigía a nosotras en plan: “Bueno, pues me pensaba que eráis chusma, pero ya veo que no”.
M.P.: Y los temas nuevos, que ya los escuchamos con más detenimiento, me encantaron.
M.I.: Ay, la de los electrones que chocan y uno sale perdiendo es tan y tan bonita. Qué ganas de tener ya el disco en las manos.
M.P.: Bueno, y cuando se lanzó del escenario e iba andando, con esos taconazos, por el borde de la fuente… Yo la vi en el agua en varias ocasiones.
M.I.: Y con el cable del micro, que no le llegaba, y que se lo estampó sin querer en la cara de un segurata como si fuera un látigo.
M.P.: Pobre hombre, ya debía flipar con el show de ella, con la entrega del público, y encima le dan… Me hacen mucha gracia estas situaciones tan tan maricas que tienen seguratas super rudos y heteros que nos miran con unas caras…
M.I.: Bueno, cuelga los vídeos que le hiciste a La Prohibida, que te quedaron realmente bien. Encima se oyen perfectamente. El que va hacia la farola, luego vuelve al centro, se va hacia atrás para coger carrerilla y arranca de repente a pasos de gigante no tiene precio.
M.P.: Desde luego, se lo voy a mandar.