LA SOMBRERERA
A estas alturas de la película, Róisín Murphy ya no es un descubrimiento. Más que nada, porque está mujer lleva subiéndose a los escenarios y grabando magníficas canciones desde 1995. Pero sí lo fue, este octubre pasado, su último disco, segundo en solitario, llamado “Overpowered”. Mientras que su primer disco, “Ruby Blue” (2004), era algo coñazo, rarillo y algo pretencioso (aportado principalmente por el productor), este segundo disco es un álbum que combina a la perfección lo moderno y lo electrónico con lo festivo y bailongo.
Estamos muy felices de que Róisin se haya dedicado a revisar la música disco más clásica de los 70 en temazos como “You know me better” o “Let me know” y no haya perdido originalidad, y que en los temas más lentos y experimentales no haya perdido la frescura. Parece que son dos conceptos que a veces van muy reñidos, y Róisín está aquí para demostrar que no tiene por qué ser así.
Ahora bien, si algo hay que comentar por encima de las grandes cualidades musicales del álbum, es todo el artwork que lo ha acompañado, que se ha extendido a los conciertos en directo. Róisín ha descubierto los sombreros, y abusa de ello sin límite alguno. Las fotos de las portadas de singles y del álbum, que ya presentamos hace unos meses, en plan “rara entre lo común”, o “loca entre la cotidianeidad”, son sencillamente fantásticas. Britney, ¿por qué no contrataste al asesor de Róisín, que te hubiera hecho una portada en condiciones?
EL ÁLBUM
“Overpowered”, gracias a trabajar con varios productores que le aportaban ideas y creatividad por doquier, es una joya detrás de otra, y hay para todos los gustos:
- Overpowered: Primer single. Hipnótica, experimental y a la vez muy pinchable. Su voz (que, por cierto, es preciosa) reluce especialmente en esta canción. Un muy buen título, por cierto, para un álbum.
- You know me better: Palabras mayores. Canción impecable, que ya se ha convertido en eterna, firmada en la producción por Andy “Groove Armada” Cato. Próximo single, del que ya hemos visto el rodaje del video y, para qué negarlo, nos ha asustado. ¿Va a ponerse un testículo como sombrero Róisín? Sólo hay dos mujeres en la faz de la tierra que están en ese punto de sus vidas en que son capaces de ponerse un cojón por montera: Róisín y Mercedes Milá.
- Checkin’ on me: Primer medio tiempo. Con un cierto toque étnico, que podría horrorizarnos, pero no: está hecho con tal elegancia y tanta electrónica que nos encanta. La verdad es que esas voces te acaban envolviendo y te dejas llevar por el tema.
- Let me know: Lo más setentero del disco y que le está aportando muchas alegrías a Róisín como segundo single. El video ya lo comentamos en su momento, sólo decir que en la producción vuelve a estar el cerebro de Groove Armada (que este año, entre Mutya y Róisín, nos han aportado unas cuentas alegrías).
- Movie Star: Si Róisín colaborara con Goldfrapp, el resultado sería este temazo. Bailable, con subidones y con una gran letra (”You’ll be director and I’ll be your movie star“). Nos encanta.
- Primitive: Después de tanto trallazo, la ex-Moloko se calma un poco. En los temas lentos también se desenvuelve de maravilla y no se hacen pesados como los de su primer disco.
- Footprints: Primer aviso de que se va a poner ochentera.
- Dear Miami: Otro de los temazos del álbum. Si yo fuera Miami, estaría encantado de que me hubieran dedicado una canción así. Realmente uno se imagina bajo una palmera en un atardecer anaranjado en un bungalow de Florida, a lo CSI Miami total.
- Cry baby: Quien avisa, no es traidor. Vuelven los últimos ochenta: acid house 100%. Suéltate la melena que toca bailar a lo loco. Otra de nuestras preferidas.
- Tell everybody: Vamos cerrando el chiringuito, pero de forma bien elegante. Al estilo de Chekin’ on me, pero algo más agónica. Muy bonita.
- Scarlet Ribbons: Ahora ya sí que bajamos las luces, nos relajamos y nos vamos quedando dormiditos envueltos en la voz de Róisín que nos acuna con esta baladita ideal para un cierre fantástico.
Veredicto: 9/10.
Lo que más: El discazo que se ha sacado de la manga en un momento de gracia rotundo, la gran producción, sus sombreros llenos de historias y que esté loca.
Lo que menos: El booklet del disco no contiene los lyrics y merecía incluir más fotos (ya puestos…).
Amarican choices: Esta semana se estrena en nuestro Amarican como flamante top 1, y puede haber más…
EL CONCIERTO
Con el corazón en un puño vivimos la fatal noticia de que Róisín casi se nos mata en un concierto en Rusia. Parte de la gira por tierras eslavas fue cancelada mientras la malograda artista irlandesa se recuperaba en su casa recibiendo los cuidados de su preocupada madre. Esto demostraba que lo que nos íbamos a encontrar el pasado mes de Diciembre en la Sala Razzmatazz de Barcelona era a una artista entregada.
Como ya hemos comentado, los temas del nuevo disco nos entusiasman mucho más que los del anterior (con mención especial a “Movie star”, que desde foros como los de popjustice ya se reclama urgentemente como single para que no se pierda el nuevo orden mundial). Su voz es preciosa, como ya sabíamos también, siendo lo más destacable el desparpajo (sin perder la elegancia) con el que interpreta sus temas. Como bien comentó Boris en una entrevista, tenemos que dar rienda suelta a los momentos o etapas en los que nos sentimos vedettes (es algo que una no debe guardarse para sus adentros) y eso es lo que nos ilustró Róisín a la perfección: teatralidad, vestidos imposibles y sombreros de plato para hacernos llegar su música hasta el punto de que cualquiera que no la conozca, la disfrutaría igualmente.
Nos gusta que nuestras estrellas estén locas, y además Róisín parece tener un gran sentido del humor, como se desprende de que le guste tanto alargar cualquier broma o excentricidad hasta el extremo (y me refiero principalmente a los bailoteos con su coro y a los movimientos de sombrero al compás de todo). Ella es la única que puede hacer que un mimo resulte divertido.
Exigimos que “Movie Star” sea el próximo sencillo (y que lo acompañe de sombreros dignos de una diosa de la Meca del Cine), y es que dentro del gran espectáculo general, este tema fue el momentazo junto con el “Forever more” de Moloko con los lyrics impresos en las pantallas.
Róisín, te A-M-A-M-O-S.