NO SE HIZO LA SUECA

robyn.jpgAyer por fin pudimos ver a Robyn (aunque solamente fuera durante una escasa media hora) en su actuación en la Sala Razzmatazz de Barcelona como parte de los conciertos de celebración del 7º aniversario del local. Nuestra única motivación allí era esperar a la artista sueca, que finalmente apareció sobre las tres de la madrugada, una media hora más tarde de la hora prevista para el inicio de su actuación. Como ya habíamos vaticinado, el 90% de la sala no sabía ni que iba a haber un concierto (incluídos algunos simpáticos trabajadores del local), y estuvieron a su bola durante los minutos que duró el mismo. Por nuestra parte, y afortunadamente, pudimos agruparnos en primera fila junto a los que sí conocían la trayectoria de la cantante y una considerable delegación escandinava incluyendo un doble perfecto de la propia Robyn (hay flequillos que tienen vida propia, obviamente).

Y valió la pena por lo bien que sonaron los temas y por lo simpática que se mostró la pequeña escandinava. Nos lanzó besos, coqueteó con los pocos que la aclamábamos, nos movió las tetas a lo Shakira y hasta tuvo tiempo para dirigirse a la colonia sueca que había venido a apoyarla. El reperterio, corto, pero intenso: “Konichiwa bitches”, “Cobrastyle”, “Who’s that girl”, “Handle me”, “Bum like you”, “Be mine!”, y como guinda, “With every heartbeat”, ante el clamor de los que hemos vivido con intensidad durante los últimos tiempos este formidable tema (y es que no todos los días puede uno escuchar en directo un flamante top 1 de las listas inglesas).

Un mini-concierto que nos pasó como un suspiro, pero que resultó muy gratificante teniendo en cuenta lo que habíamos pagado…

Y después, con la música a otra parte.

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