Archive for the ‘Conciertos/Eventos’ Category

RESIDENT EVIL Y SARITA MONTIEL EN “EL ÚLTIMO CUPLÉ”

Thursday, April 3rd, 2008

RESIDENT EVILIr al FEA Festival es todo un acto de valentía. El previsible cúmulo de frikis y modernas insufribles es, a priori, un buen frenillo. Sin embargo, a veces nos podemos hasta llevar una sorpresa (aunque tampoco sea para tirar coetes). El principal atractivo de esta edición (la primera a la que yo, precavido, asistía) era la presencia de la Prohibida, cuya presencia por tierras catalanas es bien escasa. Un bien preciado.
El show era en el quinto coño, en Gavà o Sant Just o no sé qué coño de pueblo del cinturón sur barcelonés. Había dos salas: una habilitada para conciertos en condiciones (hasta con escenario) y un vestíbulo adecentado con una mesa de dj. La que valía la pena fue el vestíbulo pseudo-discoteca. Y es que los djs, que pincharon tecno cañero y de pastillón a las 12 de la noche y luego buen electro y clásicos de los 80 (tipo Goodbye horses), dieron el pego.
En la sala grande, ni comento: Insulina, Al Qaeda Sound System y cosas del estilo. La Prohibida iba a salir a las 3, pero, por imprevistos de última hora (perdió el cd de la actuación y, claro, no le gusta cantar a capella, es decir, “sin bragas”, esa travesti dixit), acabó saliendo a las 4.15 de la madrugada. Una hora peligrosa: teniendo en cuenta que habían abierto puertas a las 21h. y que el público de estos eventos no suele caracterizarse por la elegancia y el autocontrol, a las 4 de la mañana no había nadie que estuviese por la diva como se lo merece. Pero ella, con gran temple y muchas tablas, se lanzó al escenario como si hiciera un concierto el fantasma de la Jurado, esto es, entregada a tope. Le ponía los temas un dj con toda la cara maquillada con sangre y protuberancias varias, a lo que ella apuntó: “Mirad, somos Resident Evil y Sarita Montiel en El último cuplé”. Nos cantó los grans hits habidos y, sobretodo, por haber: “Valentina Tereshkova” y “Sr. Kubrick, ¿qué haría usted?” son preciosas. Tienen un sonido electro-espacial melancólico que encoge el corazón.
Una borracha maricona se sentó en un canto del escenario y levantaba constantemente los brazos jaleando al público, dando la espalda a la Prohibida. Al final, ella se agachó y le dijo, micro en mano: “Guapo, me estás dando la espalda, pero, bueno, tú a lo tuyo, eh.” El pobre se iba a bajar y ella le dice: “No, hombre, no, sigue ahí sentado, viviéndolo. Hay que vivirlo, es lo más importante. Así empecé yo, viviéndolo y mírame como he terminado…”. Nos cantó su último hit, el malogrado “One way interrail”. Malogrado por no convertirse en la representante oficial de España a Eurovisión y bien que se lo merecía, porque es bien de bonita. Otra borracha le tiró un vaso cuando empezaba un tema y ella suelta: “Te he visto, maricón”. Cuando acabó de cantar, nos pidió un abucheo bien sonado hacia el hijo de puta que le había tirado el vaso. A la de tres. Y se lo dimos.
Repasado todo su repertorio, nos ofreció un bis. Y nos permitió el lujazo de elegir qué tema volvía a cantar. La gente, borracha, chillaba sin ton ni son. Ella, la pobre, intentaba entender a alguno del respetable: “¿Cuál? ¿”Flash”? ¿”Amor eléctrico”?”. Al final, la pobre se plantó: “Bueno, estaría bien que os decidierais ya, que tengo que cerrar el show antes que los países del este entre en la Unión Europea”. La pobre se aburría, se bajó el escote y nos enseñó una de sus tetas de plástico. Nos pilló tan de sopetón que no reaccionamos: “Vaya, esperaba un aplauso más sonado por lo que acabo de hacer, que es una teta, no es cualquier cosa”. Y sonreía apretando los dientes, con esa naturalidad tan ensayada.
Terminado el concierto, a mí partner y a mí aún nos quedó un ratillo para hacer un poco el guarro por los lavabos. Y es que entre la multitud friki había algunos ejemplares que nos pusieron bien burras. Y, terminado el show, prácticamente de día ya, nos fuimos a nuestras casas a soñar con angelitos travestidos.
Por cierto, ¿hay algo más surrealista que la Prohibida caracterizada de concejala madrileña hablando en catalán?

EN BUENA COMPAÑÍA

Monday, March 17th, 2008

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En ocasiones se agradece mucho poder asistir a conciertos como el de Saint Etienne en la sala Razzmatazz de Barcelona. En una época en la que no nos gusta demasiado que nos mareen, un evento de este calibre supone un soplo de aire fresco en nuestras ajetreadas vidas. Su actuación dejó encantados a todos los asistentes (tampoco éramos demasiados), siendo el único pero lo corta que resultó la velada. Corta pero intensa, y sencilla a la vez que sofisticada.

Y es que se nota que el trío lleva casi veinte años dando guerra. Sarah estuvo muy profesional, educada, agradecida y nos cautivó con su gran voz y esa dulzura que hace imposible que te la imagines perdiendo los papeles en un lance cotidiano. Desde un principio los allí presentes nos dejamos contagiar por los ritmos bailables de “Only love can break your heart”, “Nothing can stop us” y las increíbles versiones de “Sylvie” y “He’s on the phone”, que a lo largo de los años se nos antoja más y más como un tema de culto, totalmente ineludible.

Como siempre nos llama la atención el más mínimo detalle, nos quedamos prendados (como viene siendo habitual) con la mujer que hacía los coros, una especie de bibliotecaria de la Xarxa y votante de CiU que puso toda la carne en el asador para aportar su granito de arena en que todo resultara lo más agradable posible. Mucha es la obsesión admiración que sentimos por la figura de las coristas en general, y más si se trata (en particular) de solamente una. Echamos de menos no poder departir con ella una vez finalizado el concierto, una espinita que se nos ha quedado clavada.

En definitiva, un concierto muy agradable, del que también hay que destacar la amplia gama de asistentes que congregó: adolescentes, maduritos, españoles, extranjeros, gays, heteros, un gay haciendo de hetero, una francesa enorme borracha y una chica con collarín. Todos ellos cobijados por los fenomenales Saint Etienne.

Y ahora a esperar su nuevo trabajo, “Autuum wind”, en breve.

MUY GRANDES

Tuesday, March 11th, 2008

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Muchas eran las ganas que teníamos de ver en directo a The Cure en la Ciudad Condal y más teniendo en cuenta que hacía más de diez años que no pisaban nuestro territorio. Por lo general, y aunque alguna vez nos hemos arrepentido de ello, no tenemos muchos miramientos a la hora de seleccionar cualquier concierto que pueda aportarnos un mínimo detalle con el que disfrutar. En este caso, el concierto de la banda de Robert Smith fue tan espectacular, que son muchos los momentos que han quedado grabados en nuestra retina.

Y es que nuestro mayor asombro fue contemplar cómo la banda tocó durante algo más de tres horas non-stop en un Palau Sant Jordi abarrotado por 18.000 personas. No teníamos informaciones de cómo se habían desarrollado las actuaciones en Madrid y Valencia, y a las dos horas aproximadamente, al son de “The forest”, pensamos que el concierto estaba tocando a su fin, cuando todavía quedaba una hora de música en directo. El cuarteto integrado por el incombustible Robert Smith, Simon Gallup al bajo, Porl Thompson a la guitarra y Jason Cooper a la batería nos pusieron las pilas a base de bien, y todas las almas allí congregadas pudieron saborear con creces el esperado reencuentro. Vivimos con especial intensidad los hits de la época dorada de los 80, especialmente los cortes extraídos de su “Disintegration”: “Plainsong” nos pilló subiendo las escaleras del Palau Sant Jordi a toda prisa, “Pictures of you” es siempre tan triste y bonita a la vez, “Lullaby” suena de miedo en directo y “Lovesong” es un tema que no nota para nada el paso del tiempo. En este apartado eché de menos “Closedown”, que podría haber sido un cierre perfecto a tan magno evento y el despliegue instrumental de “Fascination Street”, pero en fin, no era cuestión de que la cosa se alargara hasta bien entrada la madrugada. Destacables fueron también “Catch”, que no sonó en el anterior concierto que había presenciado, “Just like heaven”, que me hizo recordar a mi mejor amiga en el instituto, la fuerza de “Why can’t I be you?”, la popular y aclamada “Friday, I’m in love”, e himnos oficiales de nuestras vidas, eternas como “Never enough”, “Boys don’t cry”, “Close to me”, “In between days” y “From the edge of the deep green sea”.

Como adelanto a su nuevo disco, previsto para él mes de Mayo, sonaron un par de canciones. Habrá que estar atentos a lo que nos pueden deparar, pero su legado es ya tan considerable que mereció mucho la pena la fenomenal velada que nos hicieron pasar.

YOUR GIRLFRIEND’S GOT COMPETITION

Saturday, January 26th, 2008

martina-dan.jpgAyer viernes acudí muy animado con la mejor compañía que uno puede desear al mini-concierto que el grupo canadiense Dragonette ofrecía en nuestro querido a la vez que odiado Razzmatazz. Como en eventos anteriores, la actuación se hizo de rogar y no fue hasta las tres de la madrugada (suerte que uno tenía líos de faldas, mejor dicho, de pantalones, que tratar) cuando el matrimonio Martina Sorbara-Dan Kurtz saltaron al escenario para deleitarnos con una breve selección de temas extraídos de su fantástico álbum debut “Galore”, además de algunos otros que presentaron como nuevos. El grupo afincado en Londres, donde han actuado como teloneros de Duran Duran, las Sugababes y New Order, y fans declarados de Britney Spears, No Doubt, y sobre todo, del grupo de los 80 The Cars, cumplió con las expectativas y animó el cotarro durante los aproximadamente cuarenta y cinco minutos que duró el recital.

Problemas técnicos (supongo) dificultaron que la voz de Martina sonara con claridad (la pobre se estaba desgañitando para nada) y fue lamentable que al marido (que por cierto, me pareció que estaba como un queso) directamente no se le oyera en los coros. A destacar el tipazo de la canadiense, enfundada en unas mallas imposibles para toda hija de vecina y que lanzó agradecidos piropos a la Ciudad Condal, y en especial a sus zapaterías (de donde intuímos se había agenciado unos zapatos de charol blancos y negros que no nos parecieron muy bonitos, pero que lucía precisamente como una niña con zapatos nuevos). La guinda a su estilismo era un top blanco de tirantes, toda una obra de arte del croché contemporáneo. Bastante decidida y descarada, se pidió algo para “mojarse” la garganta, y como siempre hay algún fan incondicional en primera fila en este tipo de acontecimientos, se hizo con el cubata de uno de los asistentes, que fue degustando entre canción  y canción, muy animada a coger el “puntillo”. (more…)

WHAT WE REALLY REALLY WANT

Thursday, December 27th, 2007

SPICENos hemos tomado un pequeño descanso navideño, merecido, y aquí estamos de vuelta. No hemos estado, precisamente, sin hacer nada, sino realizando trabajo de campo. Y es que aquí una servidora se cogió su bolsa de viaje, su baúl de los recuerdos y se marchó a Madrid el domingo a ver el regreso de las Spice Girls en primera persona. Debo decir que también me acompañaba cierto escepticismo ante tal regreso, pues a pesar de haber sido una fan acérrima, casi la que más, en mi adolescencia, una ya ve las cosas de otra manera. Vamos, que sabía que el “friendship never ends” no era el motor de la reunión.

Sin embargo, fue llegar y llenarme del entusiasmo y la buena disposición del público (gays y mujeres que hace diez años eran crías, algunos allí desde las 8 de la mañana), sufrir una regresión a mi más tierna infancia y me lo acabé pasando teta. El show estaba ya diseñado para eso: dinamismo, cambios de vestuario constantes, rápidos y muy dignos, apariciones y desapariciones por todas partes, escenario con plataformas y recovecos varios, buen sonido (mucho pregrabado), bailarines buenorros (creo que conté unos 10 en total)… Todo perfectamente coordinado para el entertainment puro y duro. El show pop por excelencia. Como si el POP se encarnara, cual Dios Padre con Jesús, en esas cinco mujeres, ya madres, que un día dominaron el mundo. (more…)

NO SE HIZO LA SUECA

Friday, December 7th, 2007

robyn.jpgAyer por fin pudimos ver a Robyn (aunque solamente fuera durante una escasa media hora) en su actuación en la Sala Razzmatazz de Barcelona como parte de los conciertos de celebración del 7º aniversario del local. Nuestra única motivación allí era esperar a la artista sueca, que finalmente apareció sobre las tres de la madrugada, una media hora más tarde de la hora prevista para el inicio de su actuación. Como ya habíamos vaticinado, el 90% de la sala no sabía ni que iba a haber un concierto (incluídos algunos simpáticos trabajadores del local), y estuvieron a su bola durante los minutos que duró el mismo. Por nuestra parte, y afortunadamente, pudimos agruparnos en primera fila junto a los que sí conocían la trayectoria de la cantante y una considerable delegación escandinava incluyendo un doble perfecto de la propia Robyn (hay flequillos que tienen vida propia, obviamente).

Y valió la pena por lo bien que sonaron los temas y por lo simpática que se mostró la pequeña escandinava. Nos lanzó besos, coqueteó con los pocos que la aclamábamos, nos movió las tetas a lo Shakira y hasta tuvo tiempo para dirigirse a la colonia sueca que había venido a apoyarla. El reperterio, corto, pero intenso: “Konichiwa bitches”, “Cobrastyle”, “Who’s that girl”, “Handle me”, “Bum like you”, “Be mine!”, y como guinda, “With every heartbeat”, ante el clamor de los que hemos vivido con intensidad durante los últimos tiempos este formidable tema (y es que no todos los días puede uno escuchar en directo un flamante top 1 de las listas inglesas).

Un mini-concierto que nos pasó como un suspiro, pero que resultó muy gratificante teniendo en cuenta lo que habíamos pagado…

Y después, con la música a otra parte.

SIGUE SIENDO AQUÉL

Saturday, October 20th, 2007

raphael.jpgEl pasado jueves los titulares de este blog acudimos al Palau de la Música de Barcelona para ver en directo a uno de mis ídolos, Raphael. Nuestro cansancio acumulado debido al trabajo agradeció en esta ocasión que se tratara de un recital que podíamos seguir tranquilamente desde la silla, y es que ahora mismo nuestros cuerpos no aguantan conciertos multitudinarios. Personalmente, el Palau de la Música me parece un lugar espantoso. Esos caballitos incrustados en el techo, que cuando se apaga la luz parece que van a salir cabalgando hacia no sabes dónde, me dan especialmente muy mal rollo. En cuanto al público, y como cabía esperar, un destacado número de frikis, básicamente maricas de bolso y alguna que otra madurita que portaba un disco de vinilo de Raphael del año de la pera sobre la cabeza y que no paraba de mostrárselo al cantante desde uno de lo laterales del primer piso. Resultó destacable la gran familiaridad que se vivió durante el concierto, con una gran interacción por parte de los espectadores que interrumpían sin cesar los subidones del mito con gritos de “¡Guapo!”, “¡Viva Linares!” y “¡Eres único!”, y es que Raphael, como muy bien dijo él mismo, es un poquito de todos.

Entre las fans más entregadas, dos que no llegaron al corazón: una madurita que era como un buñuelo con patas que saltaba de la silla como un resorte cada vez que se acababa un tema aplaudiendo como las focas y ondeando dos pañuelos blancos al viento como si fueran dos pompones de animadora y una yaya que era una doble de Palomino sentadita en platea que debía pesar unos treinta kilos y a la que la artritis le imposibilitaba seguir las palmadas al son de la música. Tanto en un caso como en el otro, la incertidumbre de que llegaran vivas al final del espectáculo nos asaltó constantemente. Cuatro músicos acompañaban al jienense en un escenario con un taburete y una silla giratoria de escritorio que el cantante iba alternando para interpretar su repertorio. (more…)

DANCING QUEEN FESTIVAL

Tuesday, July 17th, 2007

El cartel en cuestiónTHE GOOD:
- Los conciertos de la casa Austrohúngaro: Hidrogenesse y Chico y Chica. A Hidrogenesse los veíamos por primera vez; como su último disco, “Animalitos”, nos encantaron. Se presentaron como los teloneros de Malena Gracia, y es que, ironías de la vida, tocaban efectivamente los primeros y justo antes que Malena. A pesar de este injusto trato, ofrecieron un digno repaso a varias de sus grandes canciones. Hicieron una versión anti-melódica de su hit “No hay nada más triste que lo tuyo”, que seguro algunos calificarían de deconstruida, como las ensaladas de diseño. Fue allí cuando decicí definitivamente que “Disfraz de tigre” es una de las mejores canciones del año, sin duda la mejor española. Chico y Chica salieron con unos estilismos a base de harapos de colores varios cosidos entre ellos, como para desfilar en Milán, vaya. Una vez más, brillaron por su simpatía, salero y desparpajo (parezco una presentador de “Noche de fiesta”). Cantaron los nuevos temas del magnífico single “Bomba latina”, que cada día me gusta más y más. Como cada año, hacen continuas referencias al nombre del festival: si el primer año destacaron lo hetero-friendly del asunto, este año modificaron la letra de su versión “Marionetas de pueblo”, matizando que ” por las fiestas Dancing Queen”. El momento más profundo de su concierto fue cuando Rosa/Rose nos dijo: “Aquí dentro… pues sí; pero fuera… mmm… no”. Era irrefutable. Actuaron (y menos mal, porque la vez que los pusieron arriba fue un agobio) en el escenario grande, que a ellos les encanta para correr libres cual cabrillas con esas tirillas que tienen por piernas.

- Yurena: Fue entrañable porque la mujer estaba super agradecida y no nos trataba como a ganado, que ya fue todo un detalle dentro de la tónica general del festival. Yurena ya tiene categoría de mito y es agradable verla, aunque haga remembers (que, todo hay que decirlo, están muy bien) y poco nuevo tenga que ofrecer. Vamos, que nos cayó muy bien a pesar del circo mamaracho que se montó y aún se monta a su alrededor. Todo fue como muy minimal: ella sola en el escenario, sin bailarines, colocada estáticamente en el centro, con peluca y collar de charlestón y movimientos a base de espasmos musculares bruscos, a caballo entre un robot y una abuela bailando dance. Lo que más nos impactó es lo extraordinariamente agradecida que se mostraba ante los aplausos y ovaciones del público. Hacía reverencias solemnes y en una ocasión nos dice: “Tengo que preguntaros algo que es muy importante para mí: ¿estáis a gusto?¿estáis disfrutando de…(pausa) la actuación?”. El público afirma entre chillidos y vítores y ella sigue: “Gracias, ahora sí que estoy realmente a gusto, necesitaba saberlo”. Claro, después de tal arrebato de empatía, acabó despidiéndose con frases tipo “No os olvidaré”, “Nunca me habñia sentido tan a gusto”, etc. Debe estar tan acostumbrada a situaciones incómodas que la entrega incontrolada de las maricas catalanas le tocó la fibra. Se fue, y ya todo el mundo estaba girado, a otro rollo, bebiendo o yendo al lavabo, cuando se oye: “Hola, vuelvo a estar aquí”. Y todo el mundo se gira y ahí estaba, de pie con su micro, para cantar un último tema. Fue el bis más inesperado de la historia. (more…)