EL ORFANATO
Nos han vuelto a vender la moto otra vez. Si bien hay que felicitar a Telecinco por la gran campaña de promoción de “El Orfanato” como la mejor película de todos los tiempos, la cinta de Juan Antonio Bayona resulta obvia y predecible para cualquiera que haya visto “Los otros” de Amenábar. Ya no quiero mencionar films como “El sexto sentido” (precursora del colegueo entre vivos y difuntos), “El último escalón”, “Frágiles” u otros de los que ya no recuerdo ni su título. Y me explico. Soy partidaria de la corriente poco popular promovida por la Pantoja en su día vía telefónica de DEJAR A LOS DIFUNTOS EN PAZ y es que a una le empieza a dar muy mal rollo la proliferación de películas en las que los niños (vivos) conviven con los muertos como si nada. ¿Qué está ocurriendo? ¿Tanto pasan los padres de sus hijos que éstos se tienen que buscar amiguitos en el más allá? ¿No será ésta la verdadera causa del fracaso escolar y no la deficiente carga lectiva? Creo muy seriamente que este sobado argumento más que miedo lo que debería despertar es una alarmante preocupación social.
Y éste es el leitmotiv de la peli que nos ocupa. A falta de uno, Simón, el niño protagonista (Roger Príncep), tiene una pandilla de cinco amigos muertos con los que juega como si nada a “Enredos” y “A La Charranca”. El padre (Fernando Cayo), un personaje que pasa por la cinta sin pena ni gloria, se mantiene incomprensiblemente al margen de la historia, y es Laura (Belén Rueda) la que vive su particular drama de una forma muy intensa y reveladora, hasta acabar chalada organizando una merienda para cinco niños espectrales. No en vano ella también fue una huerfanita que habitó en la vetusta mansión a la que se han trasladado a vivir para montar un nuevo orfanato. Hay que decir, a propósito de la casa, que aparte de estar ubicada donde Cristo perdió la zapatilla, genera un mal rollo que no hay ser vivo (esto hay que puntualizarlo) en su sano juicio que vuelva a ella por muchos recuerdos que te traiga a la mente. Vamos, ni aunque en ella hubieras escuchado el “Believe” de Cher por primera vez en tu vida están justificadas las ganas de volver a morar en ella. ¿Cómo no se van a oir ruiditos por doquier si está hecha un ecce homo?.
Otro de los puntos que hacen de “El orfanato” una peli totalmente prescindible es la poca entidad de los personajes secundarios. Geraldine Chaplin, que aunque me cae bien porque está loca no me parece nada creíble como actriz, interpreta a una medium que lo único que hace es confirmar lo obvio: que en la casa hay más “gente” que en la piscina del magnate de Playboy en verano. Por su parte, la psicóloga de la policía no aporta nada al film y su participación se desvanece como un azucarillo, y Montserrat Carulla tiene un personaje que al principio parece que puede dar mucho juego pero que en su segunda intervención es arrollada por un camión que la envía al otro barrio, dejando a la pobre Belén Rueda con todo el percal.
En definitiva, una peli con algunos sustillos más o menos logrados pero con muy poca sustancia y muchos momentos de sopor y aburrimiento. Me cuesta creer que los americanos se hayan interesado en realizar su propia versión si tenemos en cuenta la alarmante falta de originalidad de un guión que no aporta nada nuevo a historias que nos llegan regularmente desde el otro lado del océano. Y Belén Rueda, lo hace bien, pero evidentemente, todavía no es Nicole Kidman.
Y desde aquí un llamamiento: más niños como Marisol (que canten y que bailen) y menos frikis, por favor.

October 31st, 2007 at 1:37 am
Me he reído mucho leyendo este post, pero no pienso darte la razón hasta que la vea. Y puede que a veces sólo vayas para pasar un rato y darles un dinerillo a los creadores, q lo tienen bastante jodidillo por estos lares. ¿Es q no asusta ni tan sikiera un pokito?
November 17th, 2007 at 11:44 am
Siento decirte que no estoy para nada deacuerdo contigo. Ayer mismo he visto la película y me parece muy lograda en todos los aspectos y además mezcla de tal forma el miedo y los sentimientos que no deja lugar al aburrimiento.
En cuanto a Belén Rueda la veo muy metida en su papel, a mi entender resulta más que creíble su actuación. Creo que el hecho de que no cobre tanto como Nicole, ni sea tan famosa, no le quita valor a su actuación, al menos a mi parecer.