DIÁLOGOS DE MADRID (y 16)
Monday, October 1st, 2007Mercedes Piporre: Bueno, ahora ya hacía un tiempo considerable que no nos sentábamos en nuestra terraza del Estu para rememorar nuestras hazañas por la capital.
Marisol Isombra: Yo creo que en el fondo necésitabamos un tiempo para digerir y asimilar lo que pasamos esa última noche, que acabó siendo la más gloriosa.
M.P.: Pues ya ha llegado el momento de recordar la Meca de las maricas a la que nos llevaron.
M.I.: Desde luego. Hicimos nuestro propio peregrinaje. Después del concierto nos reunimos con una amiga recién llegada de Berlín que sería nuestra guía espiritual esa noche.
M.P.: Dioss! Había olvidado ese viaje en taxi hacia la casa de nuestra amiga para dejar su maleta. Tu y yo con los ovarios por pajarita, a 100 por calles de un solo carril, con coches en ambos lados aparcados y en subida de un 30 % perfectamente.
M.I.: Derrapando por Lavapiés. Ale, viva Fernando Alonso, la madre que le parió y el daño que está haciendo al automovilista medio español.
M.P.: Algo fuerte tenía que pasarnos después de haber sobrevivido al Diablo sobre ruedas.
M.I.: Y así fue. Hicimos unas breves paradas en la plaza de Chueca, en el Odarko, y todo estaba muerto. Pocas esperanzas teníamos ya. Bueno, pocas esperanzas tenía yo, que mi nivel de aguante había llegado a su límite y necesitaba arrimarme a un hombre como una mula a su alfalfa. Que una cosa es la contención y otra la tortura. Una aguanta sin ningún tipo de problemas en una convención de oncólogos oxagenarios, pero en una ciudad con 3 millones de maricas concentradas y bajo los efectos del calor abrasador, pues no le pidas peras al olmo. (more…)